Sueño de una noche de verano

viernes, enero 05, 2018

Rompiendo cadenas

Como ya hemos comenzado un nuevo año, y viendo el progreso que hemos alcanzado este 2018, quiero agradecer por todas las cadenas educacionales que recibí de mis tías, primas y uno que otro despistado.  Gracias a todos ellos:

  • Ahora uso toallas de papel para abrir la puerta del baño por aquello de las bacterias.
  • Cada vez que me como una botana me entra la culpa por la cantidad de grasas transgénicas que he consumido durante años y años.
  • Ya no toco las bolsas de las mujeres por aquello de que pudieron haberlas puesto en el piso del baño.
  • Ya no mojo con saliva el pegamento de un sobre o de una estampilla postal por aquello de que están llenas de caca de rata.  Lo mismo que las latas de refresco…
  • Ya no voy a ningún bar por el temor de despertar en una tina llena de hielo y ya sin riñones.
  • Ya no compro pollo en KFC porque las gallinas que usan son horribles mutantes sin ojos y con muchas piernas y alas.
  • Ya no uso desodorante por aquello del cáncer.  Prefiero oler a camión de la ruta 5 en hora pico.
  • Ahora sé que mis oraciones sólo son escuchadas si reenvío las cadenas a veinte de mis contactos.
  • Ahora ya no tomo Coca Cola por aquello de que pueden corroer tornillos.
  • Cuando compro gasolina siempre voy acompañado, por aquello de que un asesino serial se suba al asiento trasero y me mate.
  • Ya no caliento agua en el microondas pues al sacarla me puede explotar en la cara y desfigurarme.  Además ya no caliento comida ahí por aquello del cáncer.
  • Ya no voy al cine por miedo a sentarme sobre una aguja infectada con SIDA.
  • Ya no paso por el departamento de perfumería de los centros comerciales pues alguien me puede drogar al oler un perfume y robarme.
  • Ya no contesto mi teléfono por aquello de las llamadas de auxilio desde los penales.
  • Por si las dudas ya no entro a ningún baño público por temor de que me salga de la tasa, una serpiente que me provoque una muerte instantánea.  Igual ya no esculco tiliches por si me sale una araña violinista y haga que se me caiga el brazo.

Ahora que has leído esto… tienes que copiarlo y enviarlo a 144 mil personas en los próximos 5 minutos o tendrás una fuerte diarrea dentro de una hora y las moscas del establo más cercano te perseguirán causándote el crecimiento de un tumor maligno.

Esto le pasó a la suegra del amigo de mi vecino.  ¡No es broma!  Está respaldado por científicos alemanes que viven en Argentina...


Mientras tanto.  Ten un lindo día.

martes, diciembre 19, 2017

Quiero volver

Quiero volver a mi ciudad... no a esa ciudad poseída por malandros... sino a ese Irapuato donde podías caminar tranquilamente sin preocupación alguna.

Quiero volver a esa calle del barrio de San Cayetano y ver a mis amigos que me vieron crecer.  Quiero comerme una dona de aquella panadería de la esquina que visitaba cuando venía caminando de la secundaria.  Quiero jugar en esas calles moribundas, llenarme de tierra y volver a ver la lluvia desde mi ventana.

Quiero visitar la feria y comer unas fresas con crema mientras el bullicio de la gente te ataranta.  Quiero sentarme en una banca en el centro y platicar con gente que hace lo mismo que yo... nada.

Quiero salir noche del cine e irme caminando por la calle Guerrero para comprar un chocomilk.  Quiero probar un helado y un agua de lima a la salida de mi escuela Aguiluchos.

Quiero volver a mi ciudad, donde sobrevivieron mis padres una inundación.  Ir a misa un domingo y luego subirme al filo de cantera de los costados de Presidencia y sentirme grande.

Quiero encontrarme conocidos en el mercado y platicar por horas de temas triviales.  Quiero ver las jacarandas en flor, los puestos de alfeñiques y los murales de Almaraz.

Quiero volver a mi ciudad... esa ciudad que añoro... esa ciudad tranquila que ahora sólo existe en un universo paralelo... y esperando que este deseo reprimido llegue a su destino y vivir una vida tranquila.

Por lo pronto camino en esa ciudad de antaño... mochila al hombro... y en el que sólo me basta mi mente para volver a verla.  Para extrañarla.

miércoles, enero 11, 2017

El Infierno... ¿Caliente o Frío?

Este año 2017, el equipo de Muy Aburrido se ha propuesto a contestar la incógnita: ¿El infierno es caliente o frío?

¿Para eso esperé tanto tiempo? - Reclama airadamente uno de mis lectores.

Ok... para conocer la temperatura del infierno, primero debemos saber cómo la masa de éste va cambiando en el tiempo.  Para ello necesitamos saber la velocidad de las almas que se mueven constantemente hacia el infierno y las que salen de él.  Aunque podemos asumir que el alma que llega al infierno nunca sale.

Para saber cuántas almas se van al infierno, echemos un vistazo a las diferentes religiones que existen actualmente... La mayoría de estas religiones aseguran que si no eres miembro de su religión, irás al infierno... Y puesto que hay más de una de estas religiones y como la gente no pertenece a más de una  religión, podemos deducir que TODAS las almas van al infierno.

Con las tasas de nacimiento y muerte como son, podemos esperar que el número de almas en el infierno aumente exponencialmente.

Ahora, si encontramos que la Ley de Boyle establece que para que la temperatura y presión del infierno permanezcan iguales, su volumen tiene que expandirse proporcionalmente a medida que las almas se incorporan y esto da dos posibilidades:

1. Si el Infierno se está expandiendo a un ritmo más lento que la velocidad a la que las almas entran en él, entonces la temperatura y la presión en el Infierno se incrementarán hasta que todo el Infierno explote.

2. Si el Infierno se está expandiendo a una velocidad más rápida que el aumento de las almas en él, entonces la temperatura y la presión caerán hasta que el Infierno se congele.

- Entonces, ¿cuál es la buena? - Pregunta intrigado el único lector que ha llegado a este punto...

Bueno, si aceptamos el postulado que me ha dado una chica que conocí en la prepa que dice: "Se congelará el infierno antes que acostarme contigo", y teniendo en cuenta que ayer dormimos juntos, entonces la número dos debe ser verdad.  Por lo tanto estoy seguro que el infierno se ha congelado.

Como conclusión, además de comprobar que el Infierno es un lugar congelado, podemos deducir que ya no sigue aceptando más almas y por lo tanto está EXTINTO... dejando solamente el Cielo, probando así la existencia de un Ser Divino que explica el por qué, ayer por la noche, mi chica seguía gritando: "¡Oh Dios mío!"

viernes, julio 01, 2016

La vida no vale nada

Y ahí estaba yo... sentado en la barra del bar, viendo mi trago fijamente cuando un fortachón, jugador de futbol americano, con cara de pocos amigos, agarra mi vaso y se lo toma de un solo trago...

"¿Algún problema?" - me encara mientras deja el vaso y me empuja con un dedo.

Yo solamente lo miro y me gana el llanto.  Grandes lágrimas resbalan por mi rostro descompuesto.

"¡Ya wey!" - se molesta el fortachón... "No creí que fueras a chillar... ¡No seas maricón! No me gusta ver a un hombre llorar"

"Este es el peor día de mi vida" - le respondo.  "Soy un completo perdedor... Hoy por la mañana al salir al trabajo se me poncha una llanta por lo que llego tarde al trabajo y mi jefe me corre... cuando me regreso por mi carro veo que se lo han robado y no lo tengo asegurado... agarro un taxi a mi casa y mi cartera se me queda en el taxi... como llego temprano, encuentro a mi esposa con otro en mi cama... me salgo y mi perro me muerde..."

"¡Ay wey! No sabía carnal..." -  se compadece el fortachón...

"Entonces lo único que se me ocurre" - continúo,  "es venirme a esta cantina y ponerle fin a todo... pido un trago del mejor tequila y le pongo una cápsula de veneno y me quedo viendo cómo se disuelve y apareces tú y te lo tomas... pero... basta de hablar de mi... ¿Tú cómo estás?"

viernes, febrero 26, 2016

Unos churros

Espero este post no salga lleno de azúcar pues me estoy comiendo unos churros...

- Y dejando el teclado todo pegostioso - se asquea uno de mis lectores

Pues como les iba diciendo, me estoy comiendo unos ricos churros.  Quizá uno de los postres más ricos que nos legó Maximiliano a la cocina mexicana... tanto así que se le puede denominar una "fruta de sartén".

En mi ciudad podemos encontrar a varios vendedores de churros, sin embargo no todos están buenos... y miren que he probado muchos :)  Y aunque ya no hace tanto frío, se antojan con un rico cafecito.

Algunos de mis lectores conocen aquella anécdota con unos churros salmantinos que me acompañaron durante toda mi estancia en la ciudad de Celaya... un antojo recurrente cada semana que me acompañaba durante unos instantes en mi paso por la ciudad de Salamanca, Gto.

Recuerdo que en mi adolescencia había un puesto de churros en la famosa Rinconada en la ciudad de Irapuato.... un local donde te preparaban unos churros rellenos de cajeta, mermelada o lechera... tengo que buscar dónde quedaron o si los siguen haciendo.

Si alguno de mis lectores me quiere recomendar algún lugar dónde pueda comerme un rico churro, estaría muy agradecido.

Mientras tanto, dejen limpio mi teclado que quedó lleno de azúcar.

- ¡Ya te los acabaste y no nos diste! - exclama otro de mis lectores.

Les iba a dar... pero los vi muy entretenidos leyendo este post :)

viernes, septiembre 25, 2015

Tiempo de vivir

Hace tanto que no escribo

- ¡No’mbre! ¡Ni nos habíamos dado cuenta! – Exclama el único lector que me queda…

Como iba diciendo... pasaron algunos meses sin que me diera cuenta del paso del tiempo.  Quizá sea buena señal pues no tuve la necesidad de estar pendiente del mundo o particularmente de nadie.

Aunque siento que me ha hecho falta viajar.  Tengo una mochila lista para cuando me den ganas de irme a...  Una soledad necesaria para poder ver, aunque sea un bosquejo por dónde va mi vida.  Un silencio reparador de tanto aturdimiento.  Un tiempo de movimientos suaves, lentos, serenos y llenos de vida.

-  Y regresas más nostálgico… ¿Y los chistes? – regresa un segundo lector…

Tengo una ilusión, tan mía, que tiene que ver con quién soy… que desempolva miedos y prejuicios y los convierte en ganas de vivir.  Sólo es un deseo personal, sin más aspiración que abrazar el viento y dejarlo ir.

¿Por qué razón vivimos tan distraídos de nosotros mismos?  ¿Por qué nos escuchamos tan poco?  ¿Por qué vamos viviendo por costumbre, sin revisar qué cosas nos ponen en movimiento creativo y vital, qué cosas nos hacen ir por la vida con alegría, con esperanza?

Entiendo que hay rutinas necesarias.  No todo lo que hacemos diario nos apasiona, pero no es posible que no registremos siquiera qué es eso que nos hace levantarnos por la mañana con más fuerza.  Y me refiero al tipo de fuerza desafiante, que nos da ganas de querer estar con nosotros mismos.

Hay momentos necesarios para vaciarse de todo, de todos.  Y revisar el camino, cada paso, y sobre todo los sueños.  Y entonces sí, volver a llenarnos solo de aquello que estamos dispuestos a amar.

Si es tiempo de despojarse, si es tiempo de abandonar, si es tiempo de parecer perdidos… pues que sea.

Pero también convertirlos en tiempo de vivir.

martes, abril 21, 2015

Morir de miedo

El miedo es una emoción que se caracteriza por una intensa sensación desagradable, provocada por la percepción de peligro.

- Ya hasta me da miedo leerte - comenta temeroso uno de mis lectores.

Y son muchos los factores que pueden causarnos miedo… desde un lugar oscuro, hasta un objeto o un animal

El equipo de Muy Aburrido se dio a la tarea de escribir algunas situaciones en las que, literalmente, puedes morir de miedo… solo imaginen esto:

1. Despiertas a mitad de la noche y volteas a la ventana, sólo para ver que hay alguien mirándote fijamente.  ¡Y vives en un tercer piso!
2. Es de noche y bajas a la cocina.  Está todo oscuro.  Y cuando entras, dos ojos rojos están frente a ti.
3. Te has quedado solo en la casa y en medio de la noche te despiertas porque están tocando la puerta de tu cuarto
4. Vas solo, manejando tu carro de noche y al mirar por el retrovisor te das cuenta que alguien viene sentado en el asiento de atrás.
5. Estás a punto de dormir y escuchas que alguien susurra tu nombre en tu oído…
6. Es de noche y estás en tu cuarto… escuchas que tu mamá te llama desde la cocina… mientras vas bajando las escaleras, escuchas a tu mamá desde el cuarto diciendo: "no vayas hijo… yo también lo escuché"
7. Te tomas una "selfie" en el espejo y al ver tu celular ves que no estás solo…
8. Entras a tu cuarto y no hay luz… y después de varios segundos te das cuenta que hay alguien parado detrás de la puerta que no reacciona a nada… solo te ve.

¿Y tú… cuál prefieres para morir de miedo?