Sueño de una noche de verano

martes, octubre 22, 2019

Decepción

Es solo una acción de tu cerebro para ajustarse a la realidad, después de descubrir que las cosas no son como creías que eran…

¿Ahora vas a sacar definiciones al azar de un diccionario? - Pregunta uno de mis lectores intrigado

Solamente estoy hablando sobre un término negativo que impide ver las cosas de modo positivo… aunque estas definiciones terminen por confundirme más…

Un sentimiento que te hace sentir triste, enojado, herido, impotente, melancólico y demás adjetivos que aplican pero que a final de cuentas procuras poner una cara feliz y seguir adelante.  Duele, pero sobrevives.

Y estoy hablando de la decepción… ese sentimiento que te cambia el ánimo por vivir, que se hunde profundamente en tu corazón y te afecta de una manera tan importante que puede llevarte a una depresión.

Y mientras escuchas a José Alfredo Jiménez y a José José, tómate un mezcal a su recuerdo, sin dejar que tanta decepción te haga perder la esperanza…. Y esperando a que cada dolor te haga más fuerte que el Capitán América y cada traición, más inteligente que Albert Einstein… aunque termines solo siendo más hábil, más sabio… y menos confiado.


Y al final te quedas con algo que dijo Martin Luther King: “No puede haber una profunda decepción donde no hubo amor profundo

martes, octubre 01, 2019

Presión

El entorno comienza a presionarte y sientes que todos tienen su vida estructurada, volteando a verte con cara de “tienes que tomar una decisión sobre el rumbo de tu vida” pero sigues sin saber cuál es la adecuada…

- Que onda con tus delirios existenciales - se espanta uno de mis lectores

Posiblemente solo sea una crisis de la edad en donde todos piensan que por ser ya “demasiado mayor” ya tienes la vida resuelta y los problemas te hacen lo que el viento de la rosa de Guadalupe, a Juarez

Y es cuando debes admitir que resulta dura la ausencia de seres queridos que te guiaban.  Donde debes tomar partido entre la lucha entre tu corazón y tu cerebro y volver a ver las cosas con claridad… Una claridad que se tenía cuando todavía creías en ti.

Es momento de ponerse en contacto con las personas heridas y pedirles perdón… pero además darles las gracias.  Perdón por no haber comprendido las decisiones tomadas y gracias por la historia escrita.

Por mi parte he quedado tan herido que algunas veces he decidido volcar mis sentimientos en palabras y así dejar ligado el éxito o fracaso de mi amor, al éxito o fracaso de mis escritos… aunque el tiempo me muestre después una perspectiva distinta.


Al final acabas escribiendo historias de amor, quizá no como las hubieses querido… pero sí como sucedieron.